Errores comunes de padres y cómo sobrevivir a ellos (sin perder el humor ni la vocación)

Con el documento "¿Dónde está el fallo?"  me he dado cuenta de que educar con amor es importante, sí, pero si no va acompañado de límites, coherencia y sentido común, vas a acabar criando un pequeño tirano en chándal de patrulla canina.

Algunos errores educativos que me han parecido curiosos (y un poco graciosos, si los miras desde fuera).


  • Error nº 1: No poner límites. Porque sí aunque queremos evitar rabietas, si decimos "no", los peques acaban desarrollando autocontrol. Decirle "no" a un niño no lo traumatiza; lo prepara para la vida real donde no todo es sí y arcoiris.

Poner límites es como enseñarles a no comerse la goma de borrar: un acto de amor preventivo. Vale, sí, van a llorar, a patalear... pero luego te lo agradecerán... o al menos no acabarán discutiendo con su jefe porque alguien les dijo "no" por primera vez a los 35 años.

  • Error nº3: Perder los estribos. Nos pasa a todos. El truco está en saber para, respirar, y no asustar al niño como si fuéramos una versión cutre de Hulk. Los niños son como espejos con patas, todo lo que ven en casa, lo imitan con sus juguetes, compañeros, e incluso con los padres. Así que mejor enseñarles autocontrol siendo el ejemplo... aunque por dentro estés al borde del colapso por la décima vez que pisas el Lego descalzo.

  • Error nº6: No prestar atención a sus sentimientos. La reacción que normalmente se tiene cuando un niño nos cuenta un problemas es quitándole importancia. Decir "no pasa nada" cuando tu hijo te confiesa que nadie ha querido jugar con él es el equivalente emocional a poner una tirita en un esguince.

En mi opinión esa lectura debería ser lectura obligatoria en las reuniones con familias... y también tendrían que repartirlo con cada ecografía.



Comentarios

cursor

Olaf the Snowman - Disney's Frozen