Evaluación en el siglo XXI

¿Cómo será la evaluación? ¿Evaluaremos por lo que conocemos o por lo que somos capaces de poder conocer-saber?

Todos hemos pasado por la época de memorizar 17 temas, repetirlas como un loro, cruzar los dedos y olvidarlo todo el día siguiente.

Bueno eso es una evaluación clásica. Una especie de Wikipedia oral, con sudor y ansiedad.

Pero el mundo ha cambiado (gracias a dios).

Tenemos acceso a millones de datos en segundos.

Entonces, ¿tiene sentido seguir evaluando a los estudiantes por lo que se aprenden de memoria?

Pues no, hablando siempre desde mi punto de vista.

La evaluación del futuro (y del presente, si queremos hacer las cosas bien) no se basa en hacer solo lo que ya sabemos hacer, sino en tu capacidad de aprender, adaptarte y resolver.



¿Porque saber algo de memoria ya no es tan impresionante?

Hoy cualquier persona con internet puede buscar "¿Quién fue Sócrates" y encontrar más información de la que jamás ha pedido.

Pero saber buscar no es lo mismo que comprender, aplicar, analizar o crear algo nuevo con eso.

Y ahí entra la pregunta clave, porque me desvío: ¿Vamos a evaluar lo que el estudiante recita, o lo que puede hacer con lo que sabe?

Evaluar habilidades, no solo contenidos

La evaluación actual debería ir más por:

  • Resolver problemas reales
  • Buscar info confiable.
  • Aplicar el conocimiento a situaciones nuevas
  • Trabajar en equipo sin pelearse por quién hace el Powerpoint
  • Comunicar ideas de forma clara

Y sobre todo: aprender a aprender.

Sí, porque lo que sepas hoy puede quedar viejo mañana, pero si sabes como seguir aprendiendo, ya tienes la mitad del juego pasado.

Según el informe Future of Education and Skills 2030 de la OCDE, las evaluaciones del futuro deben enfocarse en:

"Las competencias cognitivas, sociales y emocionales que permitan a los estudiantes a transferir lo aprendido a contextos nuevos y complejos"

O sea: a nadie le importa que te sepas la fórmula si no sabes cuándo, por qué, cómo usarla o qué hacer si el problema no es como el del libro. 

¿Cómo se traduce eso en el aula?

Pues he hecho una tablita super mona que lo explica:


Y sí, eso implica dejar atrás el examen tipo "¿Qué paso en 1492?" y pasar a cosas como:

  • Crea una infografía de lo que has aprendido
  • Resuelve un caso con tus compañeros
  • Hacer una presentación o video
  • Debatir una situación real
  • Proponer soluciones, no repetir definiciones.
En fin, que lo importante es el proceso, no solo el final. 






Más fuentes para que veáis que no me lo he inventado.

OCDE (2020). Future of Education and Skills 2030: Conceptual learning framework.

Perkins, D. (2010). La escuela inteligente: del entrenamiento de la memoria a la educación de la mente.

UNESCO (2019). Transforming Assessment for the 21st Century.

Zabala, A. & Arnau, L. (2015). La evaluación formativa y compartida en educación: experiencias de éxito en centros educativos.





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